JOSE LUIS PEÑA: LA ATENCIÓN TEMPRANA DEBE LLEGAR AL 10% DE LOS NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS

La Federación de Profesionales de Atención Temprana pide eliminar listas de espera y extender el programa hasta el 10% de los niños

ZARAGOZA, 14 Abr. –

Jose Luis Peña, Presidente de la Federación Española de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana ha reclamado la eliminación de las listas de espera y extender el programa al 10% de los niños de 0 a 6 años que se estima que son susceptibles de beneficiarse del mismo, junto a sus familias.

Se considera la Atención Temprana como el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a la familia y al entorno para dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.

José Luis Peña, que es neuropediatra del Hospital Miguel Servet de Zaragoza ha explicado que este lunes, 15 de abril, se celebra por primera vez el Día Nacional de la Atención Temprana, jornada en la que se leerá un manifiesto en todo el país.

José Luis Peña ha detallado que el manifiesto es general y en él se reivindica avanzar hacia un modelo común de Atención Temprana en toda España, con una ley estatal que lo reconozca como derecho subjetivo y con una asistencia gratuita y descentralizada. En cada Comunidad, el texto incluye algunas peticiones específicas, puesto que la situación en el territorio nacional es muy dispar.

En Aragón, en 2018, se ha atendido a 2.042 niños “Estamos atendiendo al 3 por ciento de los niños de 0 a 6 años que presentan algún signo de alarma en su desarrollo y evolución”, ha apuntado el especialista.

Sin embargo, ha añadido, la literatura científica apunta a que hasta el diez por ciento de los niños de 0 a 6 años “pueden precisar en un momento dado” de la Atención Temprana y puesto que en Aragón hay unos 67.000 niños de esa edad, habría unos 4.000 que están sin esa atención.

Según ha comentado el especialista, actualmente se atiende a niños con trastornos del neurodesarrollo, con autismo, discapacidad intelectual, parálisis cerebral, trastornos del lenguaje o niños con deficiencias sensoriales –visuales o auditivas–, es decir, menores que cuando cumplan los siete años van a seguir teniendo esas afecciones.

Aquellos a los que todavía no llega el programa son niños que tienen problemas como hiperactividad, trastornos del sueño o del lenguaje, menores que en un momento de su evolución requieren de algún tipo de tratamiento, pero que no llegan a los centros de Atención Temprana, cuando “atendiendo al niño de forma global y más coordinada se obtendrían mejores resultados con una menor intervención”.

Peña también ha dicho que podrían beneficiarse de este programa y no lo hacen menores en situación de riesgo psicosocial, como niños adoptados o de acogida, de familias inmigrantes con riesgo de exclusión, menores de familias desestructuradas que pueden requerir de una actuación puntual, tanto ellos, como sus familias, permitiendo solucionar los problemas, como pueden ser que no duerman o no coman.

Entre los signos de alarma para detectar que un menor puede necesitar la Atención Temprana, Peña ha mencionado problemas con la alimentación, el lenguaje, motores –como no usar las manos o solo utilizar una– o de relación social, como “no atender, no mantener la mirada, no sonreír a la madre o manifestar falta de apego”, ha relatado.

El especialista ha aclarado que hay que tener en cuenta la edad del niño, ya que a cada etapa le corresponden unos comportamientos determinados, así como la evolución del menor ya que, a veces, estas manifestaciones desaparecen, mientras que en otros casos empeoran.

El objetivo final es que puedan “alcanzar su mejor desarrollo” y para eso se ayuda a niños y familias. José Luis Peña ha sostenido, asimismo, que se puede actuar en la prevención, “evitando que los niños y familias tengan problemas en la crianza”, desde la gestión e incluso antes, “cuando una mujer decide quedarse embarazada”.

En Aragón, hay 25 centros de desarrollo infantil y atención temprana, que cuentan con la participación de entidades concertadas como FAT, DFA, FDown y UTE Huesca, y con 282 profesionales.

Peña ha remarcado el carácter multidisciplinar de los mismos ya que estos equipos cuentan con médicos, neuropediatras, fisioterapeutas, logopedas, educadores, trabajadores sociales, docentes, enfermeros, terapeutas ocupacionales, psicólogos, pedagogos o psicopedadogos, especialistas que se han formado en el desarrollo del niño.

En este punto, ha incidido en la importancia de la cualificación de los profesionales que se dedican a esta actividad, así como dotarles de unas condiciones laborales estables y equiparadas con las de sus compañeros de educación y sanidad.

Estos equipos reciben al niño y a la familia, hacen una valoración global y luego organizan un tratamiento, que puede incluir sesiones y la coordinación con el colegio o el centro sanitario u hospitalario, “tratando de que la familia intervenga en planificación y objetivos” que se marquen.

Respecto a la forma de acceso al programa de Atención Temprana, Peña ha dicho que “hay menores que desde que nacen acceden a él” puesto que han sido grandes prematuros o presentan autismo, discapacidad intelectual o física, e incluso hay patologías que se detectan en diagnóstico prenatal, mientras que otros menores son detectados por la familia, tanto padres, como abuelos, así como en las guarderías o por parte de los pediatras.